En una granja tranquila de la campiña holandesa, la nonagenaria Antonia inicia el que será su último día de vida.
Tranquilamente acostada en su cama, va rememorando el día en que regresó -poco después de la II Guerra Mundial-, al pueblo que la vió nacer.
A partir de ahí, la seguiremos por su vida, así como por la de sus hijas y nietas, durante cincuenta años.
Día tras día, la manera de ser algo fuera de lo común e independiente de Antonia y su familia se va entrelazando con la vida tranquila y convencional de las gentes del lugar hasta el punto de que la vieja granja se convierte en el lugar de encuentro de personajes muy variados y distintos donde el resentimiento y desconfianza inicial se transforma en tolerancia y, posteriormente, en amor.
La película es un canto a la vida, a la libertad, la familia, la comunidad, los pequeños y cotidianos placeres y las pasiones duraderas.
En 1996 obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera.
Antonia es una mujer inquieta, excéntrica e independiente. El tema central de la película es la apropiación que hace la mujer de su propio cuerpo, en franco desafío a las convenciones de la moral dominante. Un ejemplo: Danielle, hija de Antonia, decide tener un hijo, y para ello elige a un padre en un pueblo cercano; cumple con aplicación la faena indispensable y acto segundo se niega a ver de nuevo al joven semental. Madre soltera por elección propia, la joven se enamora después de Lara, una maestra, y decide vivir con ella. Su hija resultará ser literalmente un prodigio, una niña de inteligencia y precocidad excepcionales. La manera discreta y a la vez vigorosa con la que Marleen Gorris aborda temas tan delicados (en el cine comercial) como la violación y el lesbianismo, señala no sólo su destreza como directora, sino también la potencia de su voz antisexista.
MEMORIAS DE ANTONIA
De: MARLEEN GORRIS
Año: 1995
Idioma: ESPAÑOL
País: MEXICO

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